Lo que no hay que hacer en una entrevista de trabajo.
Según los responsables de selección de Randstad los errores que deben evitarse durante una entrevista de trabajo son:
- Ser negativo: mantener
una visión positiva es vital,
dejando a un lado las ideas
pesimistas, expresando sólo
aquello que se puede aportar a
la compañía.
- Mostrar nerviosismo: es
el mal más común en todos los
entrevistados y muestra
inseguridad o falta de madurez
para el puesto al que se aspira.
Por lo tanto, si se es propenso
a ponerse nervioso lo mejor es
llevar a cabo prácticas de
relajación para que no afecten a
las entrevistas laborales y que
controlen el nivel de tensión.
- Criticar a anteriores
empresas o compañeros:
hablar mal de anteriores
entidades o compañeros puede ser
señal de que no eres una persona
capaz de trabajar en equipo o de
que eres un trabajador
conflictivo.
- Evitar preguntas: lo
mejor es contestar a todas las
preguntas, así que habrá que
estar preparado para responder
preguntas estándar y estar
atento al desarrollo de la
entrevista para no perder el
hilo de la misma. Ante todo hay
que tener claros los argumentos
y, si se duda algo, comunicarlo.
- Interrumpir: escuchar
ante todo es una virtud, por lo
que es esencial esperar a que el
interlocutor termine de hablar
para preguntar o plantear tus
argumentos. La interrupción sólo
mostrará impaciencia, señal de
que no sabes escuchar, o falta
de profesionalidad.
- Hablar más de la cuenta:
mantener los principios del
periodismo es la clave en una
entrevista laboral y son la
concisión, la claridad y, sobre
todo, ser directo. Hay que
evitar profundizar demasiado en
los temas, ya que las
entrevistas tienen un tiempo
limitado.
- Mentir: muchos estudios
revelan que es uno de los
principales errores de los
trabajadores. 'Engordar' el
currículo con experiencia
laboral, conocimientos o
habilidades sólo crea falsas
expectativas en la empresa
entrevistadora, que a la larga
se acabarán descubriendo.
- Utilizar palabras vulgares:
un lenguaje cuidado demuestra
que se presume de buena
educación y profesionalidad, por
lo que es una factor que nunca
hay que olvidar.
- Adaptar una mala postura:
una imagen vale más que mil
palabras y a este popular dicho
no le falta razón, por ello hay
que tener cuidado con la postura
que se adopta durante la
entrevista, manteniendo las
formas dentro de la comodidad y
la formalidad. Sentarte
excesivamente reclinado, estirar
las piernas o los brazos,
colocar las manos en la nuca,
etc., pueden dar una mala
sensación.
- Masticar chicle: muchos
entrevistados ven en el chicle
la forma idónea para calmar los
nervios o la sequedad en la
garganta, sin embargo, no es
aconsejable por la relación que
mantiene este punto con el
anterior. Si tu garganta tiende
a secarse, bebe agua antes de la
cita o durante la misma, si te
la ofrecen.
Nota de prensa
Randstad (pdf)
